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Fitness

Calculadora TDEE

Estima tu gasto calórico diario total y las calorías que necesitas para mantener, perder o ganar peso.

La ecuación cambia una constante según el sexo.

Cuenta también lo que te mueves fuera del gimnasio. Si dudas entre dos niveles, quédate con el más bajo.

Resultado

Completa tus datos y elige tu nivel de actividad para estimar cuántas calorías gastas al día.

Para qué sirve

El TDEE es el total de calorías que gastas en un día completo: las que consume tu cuerpo solo por mantenerse en marcha, las que quemas moviéndote, las del entrenamiento y hasta las que cuesta digerir lo que comes. Es la cifra desde la que se construye cualquier plan de alimentación, porque comer por encima o por debajo de ella es lo que decide si el peso sube, baja o se queda quieto.

Ese gasto tiene cuatro piezas. La tasa metabólica basal (TMB) es la mayor con diferencia: entre el 50 % y el 80 % del total según lo activo que seas —en torno al 65 % en alguien moderadamente activo—, la energía que gastarías tumbado sin hacer nada. Le sigue el NEAT, todo el movimiento que no es deporte —andar, subir escaleras, cocinar, no estarse quieto en la silla—, que entre dos personas del mismo peso puede diferir en varios cientos de calorías al día. Después está el ejercicio programado, que suele pesar menos de lo que la gente cree, y el efecto térmico de los alimentos: en torno al 10 % de lo que ingieres se va en digerir y procesar la comida.

Lo que esta calculadora no hace es medir. Da una estimación construida sobre medias de población, así que acierta bien en el centro de la campana y peor en los extremos: personas muy musculadas, obesidad severa, alteraciones tiroideas o ciertos tratamientos se salen del modelo. Tómala como punto de partida y como excusa para dejar de comer a ojo, no como una verdad sobre tu metabolismo.

Cómo se calcula

El cálculo va en dos pasos. Primero se estima la TMB con la ecuación de Mifflin-St Jeor, publicada en 1990, que relaciona peso, altura, edad y sexo con el gasto en reposo. Es la que se usa por defecto en la práctica clínica actual: acierta dentro de un margen del 10 % en aproximadamente cuatro de cada cinco adultos sanos, bastante mejor que la vieja Harris-Benedict de 1919, que tiende a sobreestimar el gasto de la población de hoy. Existe una alternativa más fina, Katch-McArdle, pero exige conocer tu porcentaje de grasa corporal medido con cierta seriedad; si no lo tienes, Mifflin-St Jeor es la mejor opción disponible.

En la fórmula, el peso y la altura suman porque un cuerpo más grande gasta más energía en mantenerse, y la edad resta porque con los años se pierde masa muscular, que es el tejido que más consume en reposo. La única diferencia entre sexos es la constante final: +5 en hombres y −161 en mujeres, que recoge la diferencia media de masa magra a igual peso, altura y edad.

Después, esa TMB se multiplica por un factor de actividad que engloba el resto del gasto: el movimiento del día, los entrenamientos y la digestión. Ojo con esto, porque tiene una consecuencia práctica: las calorías del entrenamiento ya están dentro del factor y sumar aparte lo que marca el reloj significa contarlas dos veces. Los escalones entre niveles son grandes —0,175 de un nivel al siguiente—, de modo que equivocarse de casilla mueve el resultado entre 200 y 400 kcal. Ante la duda, elige el nivel inferior.

TMB (hombres) = 10 × peso + 6,25 × altura − 5 × edad + 5
peso
en kilogramos
altura
en centímetros, no en metros
edad
en años cumplidos

Ecuación de Mifflin-St Jeor. El resultado son kilocalorías al día.

TMB (mujeres) = 10 × peso + 6,25 × altura − 5 × edad − 161

Misma ecuación, distinta constante final: 166 kcal separan a un hombre y a una mujer de igual peso, altura y edad.

TDEE = TMB × factor de actividad
1,2
sedentario
1,375
actividad ligera
1,55
actividad moderada
1,725
actividad intensa
1,9
actividad muy intensa

Ejemplo resuelto

Una mujer de 34 años, 65 kg y 165 cm que entrena tres días por semana

Sexo
Mujer
Edad
34 años
Peso
65 kg
Altura
165 cm
Actividad
Ligera (factor 1,375)
  1. Peso: 10 × 65 = 650.
  2. Altura: 6,25 × 165 = 1.031,25.
  3. Edad: 5 × 34 = 170, que resta.
  4. TMB = 650 + 1.031,25 − 170 − 161 = 1.350,25 kcal al día.
  5. TDEE = 1.350,25 × 1,375 = 1.856,6, es decir, unas 1.857 kcal.
  6. Para una pérdida moderada se recorta un 15 %: 1.857 × 0,85 ≈ 1.578 kcal, un déficit de 279 kcal diarias.
  7. Ese déficit son 279 × 7 = 1.953 kcal a la semana; dividido entre las 7.700 kcal que equivalen a un kilo de grasa, salen 0,25 kg semanales.

TMB ≈ 1.350 kcal y TDEE ≈ 1.857 kcal al día. Comiendo unas 1.578 kcal debería perder en torno a 0,25 kg por semana, con un margen realista de 1.671 a 2.042 kcal en la estimación del gasto.

Qué significa cada nivel de actividad

Elegir bien esta casilla importa más que cualquier decimal de la ecuación. El sesgo casi siempre va en la misma dirección: nos vemos más activos de lo que somos, porque contamos las tres horas del gimnasio y no las noventa que pasamos sentados. Piensa en una semana normal, no en tu mejor semana.

Si trabajas sentado y entrenas cuatro días, estás entre «ligero» y «moderado», y probablemente más cerca de «ligero» de lo que te gustaría. El nivel «muy intenso» está reservado a quien suma una jornada completa de trabajo físico y, además, entrena.

NivelFactorCómo es una semana así
Sedentario1,2Trabajo sentado, desplazamientos en coche y ningún entrenamiento. Menos de 5.000 pasos al día
Ligero1,375Uno a tres entrenamientos por semana, o ninguno pero andando 7.000-9.000 pasos diarios
Moderado1,55Tres a cinco sesiones de una hora, con un día a día normal el resto del tiempo
Intenso1,725Seis o siete entrenamientos semanales, sesiones largas o deporte de resistencia
Muy intenso1,9Jornada completa de trabajo físico (obra, reparto, campo) más entrenamiento diario

Cómo convertir la estimación en tu número real

El TDEE que sale de aquí es una hipótesis de trabajo. La forma de comprobarla es sencilla: come esas calorías de mantenimiento durante dos o tres semanas, pésate varios días a la semana en las mismas condiciones —por la mañana, en ayunas, después de ir al baño— y compara la media de la primera semana con la de la tercera. Una sola pesada no sirve: el agua, el glucógeno y el contenido intestinal hacen oscilar el peso uno o dos kilos en cuestión de días.

Si con las calorías de mantenimiento el peso sube de forma sostenida, tu TDEE real es menor que el estimado; si baja, es mayor. Ajusta entre 100 y 150 kcal y vuelve a mirar dos o tres semanas después. En dos ciclos de ajuste tendrás un número mucho más fiable que cualquier ecuación.

Y recuerda que el TDEE no es fijo: baja según adelgazas, porque hay menos cuerpo que mantener y porque el organismo tiende a moverse menos cuando come menos. Conviene recalcularlo cada cuatro o cinco kilos de cambio.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto puedo fiarme del número que me da?

Como estimación de partida, bastante; como medida, poco. La ecuación se ajustó sobre cientos de personas y describe la media: en torno al 80 % de los adultos sanos quedan dentro de un margen del 10 %, lo que en un TDEE de 2.400 kcal significa un intervalo real de 2.160 a 2.640. Por eso la herramienta te muestra ese rango y por eso la validación con la báscula, después de dos o tres semanas, importa más que la cifra exacta.

¿Por qué no adelgazo si como menos que mi TDEE?

Las tres causas habituales, por orden de frecuencia. La primera es la ingesta: los estudios de registro alimentario muestran que se subestima lo que se come entre un 20 % y un 30 %, sobre todo el aceite, los picoteos y las bebidas. La segunda es el nivel de actividad elegido, que suele ir un escalón por encima de la realidad. La tercera es el plazo: hacen falta dos o tres semanas de medias semanales para ver una tendencia, porque las variaciones de agua tapan por completo el progreso a corto plazo.

¿Puedo usar un déficit del 30 % o 40 % para ir más rápido?

Puedes, pero suele salir mal. Cuanto más agresivo es el recorte, mayor proporción del peso perdido viene de masa muscular en lugar de grasa, y esa pérdida deja el metabolismo más bajo justo cuando terminas la dieta. A eso se suma que el cuerpo compensa moviéndose menos de forma inconsciente, que el hambre y el mal humor disparan los abandonos y que resulta casi imposible cubrir la proteína y los micronutrientes con tan poca comida. Un ritmo sostenible está entre el 0,5 % y el 1 % del peso corporal por semana; por encima, lo que ganas en velocidad lo pierdes en músculo y en adherencia.

¿Tengo que sumar las calorías que me marca el reloj al entrenar?

No, y es el error más común. El factor de actividad ya incluye tus entrenamientos: si los sumas aparte, los cuentas dos veces. Además, los pulsómetros y las cintas de correr sobreestiman con frecuencia el gasto de una sesión, a veces en más de un 30 %. Si entrenas mucho más de lo habitual una temporada, lo correcto es subir de nivel de actividad, no ir sumando sesiones sueltas.

Entreno cuatro días pero trabajo sentado, ¿qué nivel elijo?

Estás justo en la frontera entre ligero (1,375) y moderado (1,55). Con un trabajo de oficina y pocos pasos fuera del gimnasio, «ligero» suele acertar más. Elige el nivel inferior, prueba dos o tres semanas y sube si el peso no se mueve: es más cómodo añadir calorías que descubrir que llevas un mes comiendo 300 kcal de más.

¿Sirve esta ecuación si tengo mucha masa muscular o mucha grasa?

Es donde peor funciona. Mifflin-St Jeor solo conoce tu peso total, no de qué está hecho, así que tiende a quedarse corta en personas muy musculadas —el músculo gasta más en reposo que la grasa— y a pasarse en obesidad importante. Si tienes una medición fiable de tu porcentaje de grasa, la ecuación de Katch-McArdle, que parte de la masa magra, se ajusta mejor a esos dos extremos.

¿Cada cuánto debería recalcularlo?

Cada cuatro o cinco kilos de cambio de peso, o cada seis semanas si estás en una etapa activa de pérdida o de volumen. Un cuerpo más ligero gasta menos, así que el déficit que funcionaba al principio se va quedando pequeño y llega un punto en el que hay que ajustar calorías o aumentar la actividad para que la tendencia continúe.

Ten en cuenta

Esta calculadora ofrece una estimación orientativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. No es adecuada para menores, embarazo o lactancia, ni para personas con trastornos de la conducta alimentaria, patología renal o cualquier condición que requiera una pauta dietética supervisada. Antes de iniciar una dieta hipocalórica prolongada, consulta con tu médico o con un dietista-nutricionista.

Fuentes

Toda la información de esta página se refiere a: Calculadora TDEE.