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Motor

Calculadora de coste por kilómetro

Suma combustible, seguro, mantenimiento y depreciación para saber lo que te cuesta cada kilómetro.

Uso y combustible

Los tres datos imprescindibles: cuánto ruedas y cuánto te cuesta rodar.

Si no lo sabes, resta el cuentakilómetros de dos ITV consecutivas.

El real, no el homologado.

Lo que pagas de media por litro.

Gastos anuales

Todos son opcionales: rellena los que pagues y deja vacío el resto.

La prima de todo el año.

Taller, aceite, neumáticos, frenos.

El IVTM municipal más la ITV prorrateada.

Plaza de alquiler, comunidad o zona azul.

La pérdida de valor del coche es un gasto real aunque no llegue nunca en forma de factura: se cobra de golpe el día que lo vendes. Con estos tres datos se reparte entre los años que pienses conservarlo.

Lo que pagaste por él, nuevo o de segunda mano.

Desde que lo compraste hasta que lo vendas.

Lo que crees que valdrá al venderlo. Déjalo vacío si piensas quedártelo hasta el final.

Resultado

Coste real por kilómetro

0,3206€/km

4809 € al año repartidos entre 15.000 km. Solo el combustible serían 0,1073 €/km.

Cada 100 km

32,06 €

Al mes

401 €

Media de los doce meses

Al año

4809 €

Todas las partidas

Desglose anual

Depreciación2000 € · 42 %
Combustible1609 € · 33 %
Mantenimiento y revisiones600 € · 12 %
Seguro450 € · 9 %
Impuesto de circulación e ITV150 € · 3 %
Coste anual total4809 €

El coche perderá 16.000 € de valor en 8 años, es decir 2000 € al año. Sin contar esa pérdida el kilómetro te saldría a 0,1873 €, que es lo que casi todo el mundo cree que paga.

Si tu empresa te compensa por usar el coche en desplazamientos de trabajo, los 0,26 €/km que Hacienda deja exentos de IRPF cubrirían el 81 % de lo que te cuesta de verdad. Es un límite fiscal, no una estimación de gastos.

Reparto del coste anual

Cada porción es lo que pagas al año por ese concepto. La más cara, Depreciación, se lleva el 42 %.

  • Depreciación
  • Combustible
  • Mantenimiento y revisiones
  • Seguro
  • Impuesto de circulación e ITV

Qué pasa si ruedas más o menos

Los 3200 € de gastos fijos se pagan igual dejando el coche parado, así que se reparten entre más kilómetros y el coste unitario baja. El gasto total, en cambio, sube.

Kilómetros al añoCoste anualCoste por km
5000 km3736 €0,7473 €
10.000 km4273 €0,4273 €
15.000 kmTu caso4809 €0,3206 €
20.000 km5345 €0,2673 €
30.000 km6418 €0,2139 €

Para qué sirve

Esta calculadora responde a una pregunta distinta de la que responde el surtidor: no cuánto cuesta llenar el depósito, sino cuánto te cuesta de verdad cada kilómetro que recorres. Para eso suma todo lo que pagas al año por el coche —combustible, seguro, mantenimiento, impuestos, garaje— y le añade la pérdida de valor del vehículo, que es la partida que casi nadie cuenta y que en un coche de menos de diez años suele ser la más grande de todas.

Sirve para tres cosas muy concretas: decidir con datos si te compensa tener coche, justificar un importe por kilómetro cuando usas el tuyo para trabajar o repartir gastos de un viaje, y comparar dos vehículos de forma honesta. Un diésel que gasta poco puede salir más caro por kilómetro que un gasolina si se deprecia más rápido o si el seguro y las revisiones cuestan el doble.

Lo que no hace es adivinar el futuro. El valor residual que introduzcas es una estimación, una avería seria puede desbaratar el año, y la cifra que sale no es una previsión de gasto: es el coste medio de cada kilómetro con los datos que le has dado. Tampoco incluye los intereses de un préstamo ni los peajes, y no está pensada para vehículos eléctricos, porque el consumo se pide en litros.

Cómo se calcula

El cálculo es un coste total de propiedad simplificado y separa los gastos en tres bloques según cómo se comportan. El combustible es el único que crece con los kilómetros: si haces el doble, gastas el doble. El seguro, el impuesto de circulación, la ITV, el garaje y buena parte del mantenimiento son fijos: se pagan igual aunque el coche pase el año en la puerta. Y la pérdida de valor es un gasto que no llega en forma de factura, pero que cobras de golpe —en negativo— el día que vendes.

La depreciación se reparte de forma lineal: la diferencia entre lo que pagaste y lo que esperas que te den al venderlo, dividida entre los años que piensas conservarlo. La realidad no es lineal —un coche nuevo pierde entre un 20 % y un 25 % del precio solo en el primer año y luego la caída se suaviza—, pero aquí interesa el promedio de todo el periodo, que es lo que acaba encareciendo cada kilómetro. Repartirla de otro modo cambiaría el reparto entre años sin mover el total.

Una vez sumado el coste anual, se divide entre los kilómetros del año. De ahí sale el efecto más contraintuitivo del cálculo: cuantos más kilómetros hagas, más barato te sale el kilómetro, porque los gastos fijos se reparten entre más. No es que rodar salga gratis —el gasto total del año sube—, es que el coste unitario baja. Por eso un segundo coche que se usa poco puede salir a más de un euro por kilómetro. La financiación queda fuera a propósito: los intereses dependen de cómo pagaste el coche, no de lo que cuesta usarlo, y meterlos aquí impediría comparar dos vehículos entre sí.

Coste por km = coste anual total / km al año
coste anual total
combustible + gastos fijos + depreciación del año
km al año
kilómetros que recorres en doce meses

La cifra que sale es un coste medio: mezcla lo que varía con los kilómetros y lo que no.

Combustible anual = (km / 100) × consumo × precio
consumo
litros a los 100 km reales, no los homologados
precio
euros por litro que pagas de media
Depreciación anual = (precio de compra − valor residual) / años

Si compraste el coche de segunda mano, el precio de compra es lo que pagaste tú, no lo que costó nuevo.

Ejemplo resuelto

Un compacto de gasolina con 15.000 km al año

Kilómetros al año
15.000 km
Consumo medio
6,5 L/100 km
Precio del combustible
1,65 €/L
Seguro
450 € al año
Mantenimiento y revisiones
600 € al año
Impuesto de circulación e ITV
150 € al año
Compra / años / valor residual
22.000 € / 8 años / 6.000 €
  1. Combustible: 15.000 / 100 = 150; 150 × 6,5 = 975 litros al año; 975 × 1,65 = 1.608,75 €.
  2. Depreciación: (22.000 − 6.000) / 8 = 16.000 / 8 = 2.000 € al año.
  3. Gastos fijos: 450 + 600 + 150 = 1.200 €.
  4. Coste anual total: 1.608,75 + 2.000 + 1.200 = 4.808,75 €.
  5. Coste por kilómetro: 4.808,75 / 15.000 = 0,3206 €/km, es decir 32,06 € cada 100 km y 400,73 € al mes.

0,3206 €/km. La depreciación (2.000 €) pesa un 41,6 % del total y el combustible (1.608,75 €) un 33,5 %: el coche cuesta más estando parado que rodando. Contando solo el combustible saldría a 0,1073 €/km: apenas un tercio de lo que cuesta en realidad.

Costes anuales orientativos de un turismo particular

Estas horquillas son órdenes de magnitud para un coche particular en España, no estadísticas: sirven para detectar si te has dejado una partida o si has puesto una cifra rara, nunca para sustituir a tus recibos. El combustible está calculado sobre 15.000 km al año a 1,65 €/L, y la depreciación repartida entre ocho años de uso.

Si tu cifra se sale mucho de la columna que te corresponde, casi siempre hay una explicación concreta: un seguro a todo riesgo con conductor joven, unos neumáticos que tocaba cambiar este año o un coche comprado de segunda mano, que se deprecia bastante menos en términos absolutos.

Partida (al año)Utilitario urbanoCompacto familiarSUV o berlina grande
Seguro250 – 450 €350 – 600 €500 – 900 €
Mantenimiento y neumáticos250 – 450 €400 – 700 €700 – 1.200 €
Impuesto de circulación e ITV80 – 150 €110 – 190 €150 – 300 €
Depreciación (8 años)900 – 1.500 €1.700 – 2.600 €3.000 – 5.000 €
Combustible (15.000 km)1.100 – 1.400 €1.500 – 1.900 €2.000 – 2.800 €
Total anual2.600 – 4.000 €4.100 – 6.000 €6.400 – 10.200 €
Coste por km a 15.000 km0,17 – 0,27 €0,27 – 0,40 €0,43 – 0,68 €

Los 0,26 €/km de Hacienda no son tu coste

Cuando una empresa compensa a una persona empleada por usar su coche particular en desplazamientos de trabajo, los primeros 0,26 € por kilómetro están exentos de IRPF. La cifra subió de 0,19 a 0,26 €/km en julio de 2023 con la Orden HFP/792/2023 y es la referencia que casi todo el mundo usa cuando hay que pactar un importe.

Pero es un límite fiscal, no una estimación de gastos: marca hasta dónde puede llegar la compensación sin que tribute, y nada más. Puedes cobrar más —el exceso se considera rendimiento del trabajo y tributa— o puedes cobrar menos. Comparar los 0,26 € con tu coste real te dice si la compensación te cubre o si estás poniendo dinero de tu bolsillo: con el ejemplo de arriba, cubriría el 81 %.

Ojo con el detalle de que la exención aplica a los kilómetros del desplazamiento de trabajo, no a los de casa al centro de trabajo habitual, que se consideran gasto particular. Y para autónomos el mecanismo es otro: se deducen los gastos reales del vehículo con las limitaciones de afectación que correspondan, no un importe por kilómetro.

Lo que este cálculo deja fuera

Peajes, aparcamiento ocasional, lavados, multas y averías graves no entran salvo que los sumes tú en el mantenimiento. Tampoco entran los intereses de la financiación ni el coste de oportunidad del dinero inmovilizado en el coche, que en un vehículo caro no es despreciable.

Y hay una simplificación que conviene tener presente: la depreciación se reparte por años, no por kilómetros. En la realidad un coche con 40.000 km al año se deprecia bastante más deprisa que el mismo coche con 8.000, así que si ruedas mucho el coste por kilómetro real será algo más alto que el que sale aquí. Si quieres afinar, baja el valor residual estimado para reflejar ese kilometraje extra.

Preguntas frecuentes

¿Por qué me sale mucho más caro de lo que pensaba?

Porque la mayoría de la gente calcula el coste del coche como si solo fuera el combustible, que es lo único que se paga a la vista y de forma repetida. Al sumar la depreciación y los gastos fijos, el resultado se suele multiplicar por tres. No es que el coche cueste más de lo que creías: es que ya lo estabas pagando sin verlo.

¿Tengo que contar la depreciación si el coche ya está pagado?

Sí, mientras siga perdiendo valor. Que esté pagado significa que ya no hay más desembolsos por la compra, no que el coche valga hoy lo mismo que dentro de tres años. El matiz es que un coche viejo se deprecia poco: si vale 2.500 € y piensas usarlo cinco años hasta darlo de baja, la depreciación es 500 € al año y casi todo el coste pasa a ser combustible y mantenimiento.

¿Sumo la cuota mensual del préstamo?

No, porque mezclaría dos cosas. La parte de capital de la cuota es el precio del coche, que ya está contado en la depreciación; sumarla otra vez sería contarla dos veces. Los intereses sí son un coste extra, pero son coste de financiación, no de uso: si quieres incluirlos, súmalos aparte y ten claro que estás midiendo otra cosa.

¿Cuánto debería cobrar por kilómetro si presto mi coche o comparto viaje?

Tu coste por kilómetro es el suelo razonable, y los 0,26 €/km exentos de IRPF son la referencia habitual en el ámbito laboral. Para compartir gastos de un viaje puntual mucha gente reparte solo el combustible y los peajes, lo cual es generoso con quien va de pasajero: el coche también se está desgastando y depreciando en ese trayecto.

¿Vale para un coche eléctrico o un híbrido enchufable?

Tal cual no, porque el consumo se pide en litros a los 100 km. El resto de partidas funciona igual, así que un apaño válido es repartir el coste de la energía entre los dos campos de modo que el producto no cambie: 18 kWh/100 km a 0,15 €/kWh son 2,70 € cada 100 km, lo mismo que introducir 1,8 y 1,50 €. Con esa cifra el reparto y el coste por kilómetro salen correctos.

¿Por qué baja el coste por kilómetro cuando pongo más kilómetros?

Porque los gastos fijos —seguro, impuestos, garaje, depreciación por años— se reparten entre más kilómetros. Es real, pero no significa que salga a cuenta rodar más: el gasto total del año sube, y a partir de cierto kilometraje el coche se deprecia más rápido y las revisiones se adelantan. La lectura útil es la contraria: un coche que se usa poco es caro por kilómetro, y quizá no compense tenerlo.

¿Me sirve para decidir entre coche propio, renting o alternativas?

Sí, siempre que compares lo mismo. La cuota de un renting suele incluir seguro, mantenimiento, impuestos y toda la depreciación, así que hay que enfrentarla a tu coste anual total, no solo al combustible. Y si la alternativa es transporte público más taxi o alquiler puntual, calcula tu coste anual completo: el número que cuenta es lo que dejarías de pagar al año, no los euros por kilómetro.

Ten en cuenta

El resultado depende por completo de las cifras que introduzcas, incluidas estimaciones como el valor residual o el consumo medio. Es una estimación de coste, no una previsión de gasto ni asesoramiento fiscal o financiero. Para deducciones, dietas o compensaciones por kilometraje, confirma tu caso con tu asesoría o con la Agencia Tributaria.

Toda la información de esta página se refiere a: Calculadora de coste por kilómetro.